Cerrar

986 223 195 | 667 543 423   Facebook  Twitter  YouTube  Google 

Accede a tu Zona Privada  
Juan Leyva
Noticias > > Así ataca la agresiva mantis marina

Así ataca la agresiva mantis marina


El 'puño' de la mantis marina, con el que puede romper incluso el vidrio de los acuarios, acelera bajo el agua más que una bala del calibre 22 y es másduro que cualquier material sintético compuesto, según un estudio científico publicado esta semana por la revista Science.

 

Estos crustáceos, sumamente agresivos y cuyo nombre científico es 'Odontodactylus scyllarus', miden entre 3 y 18 centímetros de largo y cerca de la boca tienen un apéndice, ese "puño", de unos 5 milímetros de ancho con elcual atacan a los moluscos protegidos con estructuras altamente mineralizadas.

 

Bajo el agua, el 'puñetazo' de la tamarutaca, como también se la llama, acelera más rápido que una bala de calibre 22 y a lo largo de su vida el crustáceo asesta más de 50.000 golpes.

 

Un equipo internacional de investigadores encabezado por James Weaver, de la Universidad de Harvard, descubrió que ese 'puño' tiene una fortaleza específica más alta y una dureza superior que la de cualquier material sintético compuesto, señala el artículo publicado por Science.

 

"Estos estomatópodos son un grupo antiguo de crustáceos marinos tropicales y subtropicales con un historial fósil que data de más de 300 millones de años", explica.

 

"Tienen la apariencia de gusanos cubiertos con una fuerte armadura y el grupo es más conocido por su complejo sistema visual, su naturaleza solitaria y sus agresivas tácticas de cacería", agrega.

 

Muy aptos para el combate

 

El apéndice que hace a las tamarutacas muy aptas para el combate a corta distancia tiene variantes que dividen a estos crustáceos entre los que cazan perforando a su presa y los que las destruyen con golpes rapidísimos de una estructura altamente mineralizada.

 

Es esta estructura lo que los investigadores analizaron con microscopios electrónicos y otras técnicas al nivel de nanoescala.

 

Conocidos también como galeras, langostas mantis, mantis marinas, langostas boxeadoras y esquilas, estos animales descargan sus golpes con un 'puño' que tiene tres zonas o regiones, cada una con diferentes composiciones de material y propiedades mecánicas.

 

La que hace impacto tiene una alta densidad de hidroxiapatita, un mineral muy poco soluble y formado por fosfato de calcio cristalino (el esmalte que cubre los dientes contiene hidroxiapatita).

 

Debajo de esa capa exterior y fina de hidroxiapatita hay una región que tiene barras de quitosano, un compuesto orgánico descubierto en 1859 que tiene numerosas aplicaciones comerciales y biomédicas.

 

Estas barras están colocadas en direcciones diferentes y proporcionan una resistencia excelente a las fracturas porque cualquier rajadura se desvía y reduce su aumento.

 

El artículo añade que la tercera parte del 'puño' consiste en una región estriada a lo largo de los lados del apéndice entre la superficie de impacto y el material subyacente, y da una protección adicional contra las rajaduras.

 

Inspiración para nuevos materiales

 

Las lecciones sobre estructuras obtenidas de esta investigación, señalaron los autores, pueden proporcionar ideas de diseño importantes para la fabricación de materiales híbridos -orgánicos y cerámicas- con aplicaciones en las cuales los componentes estén sujetos a impactos intensos y repetidos.

 

Un artículo adjunto, escrito por Elizabeth Tanner, de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Glasgow, en el Reino Unido, sugiere que una de estas aplicaciones podría destinarse a armaduras que protejan a los soldados en combate.

 

 

 

MARTA BARRERAS MARTINEZ - 1º INDUSTRIALES