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Juan Leyva
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¿Qué supone un rescate en la Unión Europea?


Corren tiempos difíciles para la Unión Europea Monetaria (UEM). Y para algunos países más que para otros. Grecia sigue en el disparadero porque no puede financiarse más. Y si bien está con un pie más fuera del euro que dentro, aún hay esperanza. Cada vez menos eso sí. Irlanda y Portugal, también fueron rescatadas. Mientras, España e Italia, están en cuestión, pero buscan soluciones para no llegar a la misma situación que sus socios periféricos.

 

En momentos de aversión al riesgo y desconfianza hacia la solvencia de un país, como los actuales, los estados pueden perder completamente el acceso a los mercados y ser incapaces de cubrir sus necesidades de financiación. Llegados a este extremo, la ausencia de un prestamista de última instancia hace que un país de la UEM se vea rápidamente avocado a un impago si no recibe ayuda externa. Llega el momento del rescate. ¿Es tan grave ser rescatado? ¿Sirve realmente para salir del atolladero? ¿Cómo es ese mecanismo en la Unión?


¿Por qué se produce un rescate?

 

Los países pertenecientes a la unión monetaria europea, han perdido la capacidad de emitir su propia divisa y no tienen un prestamista de última instancia, función que tradicionalmente realizan los bancos centrales nacionales. Por tanto, a diferencia de la mayoría de países, no tienen la posibilidad de monetizar su deuda. Llegado al punto de no poder financiarse caen en impago si ningún organismo externo les socorre. Este riesgo es más elevado para aquellos países con elevados déficit por cuenta corriente que precisan captar ahorro externo, como consecuencia de un excesivo endeudamiento del sector público y/o privado.


¿Cuánta financión es necesario inyectar?

 

La ayuda debe mantenerse durante un plazo suficientemente dilatado y cubrir las necesidades financieras del país hasta que éste recupere la confianza de los mercados. En el caso de los países rescatados de la UEM, los programas de asistencia se han estructurado en tres años. Mientras, el país intervenido debe adoptar medidas de consolidación fiscal y reformas estructurales para contener el aumento de su deuda pública, corregir desequilibrios macroeconómicos y aumentar su crecimiento potencial.


¿Quién aporta la financiación?

 

Inicialmente, como no existía ningún mecanismo para asistir financieramente a un país de la UEM, la primera ayuda se aportó con créditos bilaterales complementados por un acuerdo «stand by» del FMI. Posteriormente, en mayo de 2010, la UE puso en marcha un sistema de asistencia financiera para estados miembros de la UEM con dificultades, con el fin de evitar el contagio de las turbulencias griegas a otros países vulnerables. El sistema está integrado por dos fondos cuya dotación conjunta asciende a 500.000 millones de euros, que serán captados en los mercados:

 

—La Facilidad Europea de Estabilidad Financiera: temporal y con 440.000 millones en garantías de los países miembros de la UEM. Para mantener una calificación «AAA» en sus emisiones su capacidad de préstamo se reduce hasta 255.400 millones.

 

—El Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera: sin fecha de caducidad prevista y provisto de 60.000 millones.

 

—A partir del 1 de julio entrará en vigor el mecanismo permanente de rescate: con una dotación de 500.000 millones.


¿Qué países han sido rescatados hasta hoy?

 

1. Grecia en dos ocasiones: Mayo de 2010 (la UE y FMI acordaron poner a disposición de Grecia asistencia financiera por un importe de 110.000 millones. De esta cantidad, 80.000 millones aportados por los países de la UEM, y los 30.000 restantes por el FMI); y marzo de 2012. Las autoridades europeas fuerzan la reestructuración de la deuda helena con una quita sustancial (50% en nominal y 75% en valor actual), que solo afecta al sector privado. Adicionalmente, el FMI y la UEM aprobaron una nueva asistencia financiera oficial por valor de 130.000 millones. De ellos, 100.000 millones —del FMI y el EFSF— se destinarían a cubrir las necesidades de financiación griegas hasta 2014 y la recapitalización de su banca. Los 30.000 millones restantes —del EFSF— garantizarán los bonos entregados a los acreedores privados en el canje.

 

2. Irlanda, en noviembre de 2010. El rescate ascendió a 67.500 millones; de los cuales, el FMI contribuyó con 22.500, el EFSM con otros 22.500, el EFSF con 17.700 y Reino Unido, Suecia y Dinamarca con 4.800 (conjuntamente).

 

3. Portugal en mayo de 2011. En su caso, el rescate ascendió a 78.000 millones, con una aportación equitativa de 26.000 millones del FMI, EFSF y EFSM.


¿Bajo qué condiciones se aporta la ayuda?

 

La ayuda financiera es condicionada y supervisada, y los programas se asemejan a los rescates tradicionales del FMI por crisis de balanza de pagos. Las contrapartidas consisten en, un exigente calendario de ajuste fiscal para reducir rápidamente el déficit hasta un nivel del 3% del PIB, bajo una supervisión continua de la troika (FMI, Comisión Europea y BCE) que implica, de facto, la pérdida de soberanía fiscal. La segunda contrapartida son reformas estructurales para recuperar competitividad que, ante la imposibilidad de devaluar la propia moneda, llegan a través de programas de devaluaciones internas. Programas que, en general, suelen implicar: reforma laboral, reducción de salarios y pensiones, programas de privatizaciones y un adelgazamiento de la administración. Además, en el caso de Grecia se incluyen medidas contra el fraude fiscal.


 

CAROLA SOUTELO CHARLE, 1ºADE